En los edificios modernos y las instalaciones industriales, las bandejas portacables sirven como vías vitales para la transmisión de energía y datos. Estos componentes, a menudo pasados por alto, pueden convertirse en puntos críticos de fallo cuando se descuidan, lo que podría causar cortes de energía, pérdida de datos o incluso incendios catastróficos. La norma 61537 de la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) proporciona puntos de referencia de seguridad esenciales para estos elementos cruciales de la infraestructura.
Imagine rascacielos donde miles de cables forman redes neuronales que alimentan la iluminación, los ascensores y los sistemas informáticos, o plantas industriales donde densas matrices de cables conectan los equipos de producción y los sistemas de seguridad. Las bandejas portacables proporcionan soporte estructural, organización y protección contra incendios para estas conexiones vitales.
Sin embargo, factores ambientales como la humedad, los gases corrosivos y las fluctuaciones de temperatura pueden degradar los materiales de las bandejas con el tiempo. El estrés continuo del peso de los cables, la vibración y la instalación incorrecta pueden provocar deformaciones o fallos estructurales, lo que podría causar desprendimiento de cables, cortocircuitos o incendios eléctricos.
La norma IEC 61537 establece requisitos rigurosos para los sistemas de bandejas portacables en cuatro áreas clave:
El cumplimiento de la norma IEC 61537 es obligatorio para la certificación CE y el acceso al mercado europeo, lo que la convierte en una norma crítica para los fabricantes que buscan competitividad global.
El capítulo 10 de la norma define la Carga de trabajo segura (SWL) como el peso máximo que las bandejas portacables pueden soportar de forma segura durante el funcionamiento normal. En lugar de prescribir valores de carga específicos, la IEC 61537 establece metodologías de prueba estandarizadas con dos criterios de evaluación:
Las pruebas SWL se realizan en dos condiciones:
La norma describe configuraciones de prueba detalladas, siendo la prueba de un solo vano el método de evaluación más común:
1. Preparación de la muestra: Las muestras de prueba deben tener longitudes en voladizo que no excedan los 500 mm, con soportes rígidos (45 mm ±5 mm de ancho) colocados horizontalmente. Esta configuración garantiza condiciones de medición consistentes.
2. Precarga: La aplicación inicial del 10% de SWL durante cinco minutos (±30 segundos) establece las condiciones de referencia antes de poner a cero los instrumentos de medición.
3. Carga incremental: Las cargas uniformemente distribuidas (UDL) se aplican en incrementos que no exceden el 25% de SWL utilizando bloques de carga estandarizados colocados de acuerdo con las especificaciones de ancho y longitud del vano.
4. Medición de la deformación: Los ingenieros controlan dos métricas críticas durante las pruebas:
5. Determinación final: Las pruebas continúan hasta que las mediciones consecutivas muestran una variación inferior al 2% de las lecturas iniciales, estableciendo el valor SWL oficial.
El mantenimiento regular debe incluir inspecciones de corrosión, integridad estructural, estabilidad de la conexión y estado de la protección contra incendios. La limpieza adecuada y la reparación rápida de los componentes dañados prolongan la vida útil y mantienen los márgenes de seguridad.
Al adherirse a las normas IEC 61537 e implementar protocolos de prueba rigurosos, los profesionales de la infraestructura pueden garantizar una distribución de energía confiable y, al mismo tiempo, minimizar los riesgos eléctricos en entornos comerciales e industriales.